martes, julio 07, 2015

La nube de smog - Italo Calvino (Mi lectura)


Título: La nube de smog /
Autor: Ítalo Calvino /
Año: 2011 /
Editorial: Siruela /
Páginas: 124 /
ISBN: 9788498415230 /
Título original: La nuvola de smog Italo Calvino, 1958 /


El protagonista de La nube de smog lucha sin ilusión contra una de las grandes amenazas de las sociedades industrializadas: la contaminación atmosférica. Decidido a conservar la lucidez, su actitud no le impide indagar en la opaca realidad que le rodea.


ASÍ COMIENZA

En una de esas épocas en que no me importaba nada de nada, vine a establecerme a esta ciudad. Establecerme no es la palabra adecuada. La estabilidad no me interesaba; quería que a mi alrededor todo siguiera siendo fluido, provisional, y sólo así me parecía salvar mi estabilidad interna que por otra parte no hubiera sabido explicar en qué consistía. Por eso cuando, por una cadena de recomendaciones, me ofrecieron un puesto de redactor en la revista La Purificación, vine a buscar ahora no, sólo era capaz de ver la grisalla, la miseria de lo que me rodeaba y de meterme dentro, no tanto por resignación sino como si me gustara, porque me confirmaba que la vida no podía ser diferente.



MI LECTURA


En la contraportada dice “divertida” y esperaba encontrarme con una comedia, una parodia de la vida urbana. A medida que leía, me adentraba en una ciudad sofocante de hollín, en la decadencia del mundo urbano que se eleva a costa de aplastar la naturaleza. No ha sido una lectura humorística aunque sí fue una lectura que disfruté mucho. A mi parecer, la novela narra el drama de un hombre con un empleo mediocre donde lo que hace es una fachada; trabaja en una empresa estatal, otra fachada. Su vida transita mientras él resiste al arraigo porque todo es considerado provisorio. Si todo es provisorio, su estado es efímero, apenas un tránsito que nadie recordará.


         La novela comienza con el protagonista convocado para redactar en la revista “La purificación”, revista del ente encargado de controlar la nube de smog. Él se entusiasma por su trabajo pero descubre la máscara, el circo, ese “hagamos como” tan actual. Mientras tanto, él transita entre espacios, observando las paradojas, la decadencia, la fealdad de una ciudad siempre sucia, donde el polvo y el hollín decanta sobre los seres y los objetos, hasta dotarlos de una imagen fantasmagórica de supervivencia y de contaminación. Los espacios se muestran en tensión: sector opulento de la ciudad versus sector pobre, sector urbano versus sector rural.  Él, con su tránsito cotidiano, es quien une los diversos puntos ofreciéndonos una mirada desnaturalizada de los procesos subyacentes de construcción de los espacios urbanos.

Yo era un modesto periodista de provincia, sin porvenir y sin ambiciones (…)

         



Italo Calvino utiliza la ironía para mostrar las paradojas, tan vigentes aún hoy día: una revista que se llama “La purificación” es la cara de un ente manejado por los industriales quienes, con sus actividades, producen la nube de smog, la misma contaminación que dicen limpiarán. “Purificación” que podría leerse como un deseo de retorno al buen salvaje, al estado de pureza original, al estado de naturaleza. La revista mencionada puede ser leída como el espacio donde cierto sector de poder construye la hegemonía a partir de discursos donde se focalizan aspectos de bien público, de hitos como la destrucción de la nube de smog, etc.


Aquellas fachadas de casas ennegrecidas, aquellos vidrios opacos, aquellos antepechos de ventanas donde no era posible apoyarse, aquellos rostros humanos casi borrados, aquella calígine que con el avance del otoño perdía su aroma húmedo de intemperie y se convertía en algo como una cualidad de los objetos, como si cada ser y cada cosa fuera teniendo día a día menos forma (…)

Otro tema recurrente es el de la limpieza, la obsesión por sentirse limpio, por quitarse el smog, el hollín, la ceniza. La piel jamás puede estar limpia dentro de la nube de smog. La suciedad de la ciudad contagia, como una enfermedad, a los habitantes.

Cada vez que volvía a casa, de sólo usar las llaves de cuatro cerraduras o candados y meter después los dedos entre los listones de la persiana para abrir y volver a cerrar la puerta ventana, me ensuciaba las manos, así que entraba con ellas en alto para no dejar huellas e iba de inmediato al lavabo.

Pero ya se sabe el polvo que absorben los libros; elegía uno en el anaquel, pero antes de abrirlo tenía que frotarlo con un trapo todo alrededor, en el lomo, y después sacudirlo bien: se levantaba una polvareda. Entonces volvía a lavarme las manos y me echaba sobre la cama a leer. Pero al hojear el libro, es inútil, sentía en los dedos aquel velo cada vez más suave y espeso que me echaba a perder el placer de la lectura. Me levantaba, volvía al lavabo, me enjuagaba las manos otra vez, pero ahora sentía el polvo también en la camisa, en el traje.


En cambio, el tema de la fábrica y de los obreros aparece también pero en un segundo plano presentado como lucha de trabajadores, la oposición entre obrero y patrón, así como por la mención de cuestiones sindicales.
El tema del smog es un tema actual y que la “purificación” no tiene miras de llegar. Si bien el libro fue publicado en 1958, es una lectura vigente. Unos años antes de la publicación, en 1952, habían muerto miles de ciudadanos londinenses por el evento contaminante conocido como “gran niebla”. En mi ciudad el smog está presente como horizonte gris. Cuando uno mira hacia la periferia siempre parece que avanza una tormenta pero no, es el smog que desde lejos nos apunta como desastre inminente que no es nada más que desastre presente. Algunos días, el smog cobra otros camuflajes como neblina, cielo grisáceo.



Volviendo a la novela, los habitantes, dentro de esa nube de smog, continúan como si ésta no existiese, viven anestesiados en sus rutinas, limpian el hollín en su rutina diaria. Ese desinterés quizás sea acostumbramiento o anestesia. Quien está tan dentro no puede ver el afuera. Pero el protagonista sí, porque es extranjero y ha observado a la nube de smog, desde lejos, un monstruo fagocitando la ciudad.



NOVELA PARA TRATAR TEMAS SOBRE


-Contaminación
-Espacios rurales y urbanos
-Fábricas
-Los espacios urbanos y sus tránsitos
-Ética empresarial
-Rol del Estado en cuestiones ambientales y urbanas





RETO DE LITERIGATOS

¡He encontrado un gato!



Era un gato escuálido y salvaje, con un pelo negruzco que cada vez que volvía a casa era gris, como si absorbiera todo el polvo y el hollín del barrio.







 FRASES SUBRAYADAS


                                               
Para alguien que acaba de bajar del tren, ya se sabe, la ciudad entera es una estación.

Están los que se condenan a la grisalla de la vida más mediocre porque han sufrido un dolor, una desgracia; pero están también los que lo hacen porque han tenido más suerte de la que se sentían capaces de soportar.

…alrededor de los carteles luminosos se espesaba una oscuridad generalmente de neblina otoñal que despojaba de dimensiones a la ciudad.



Keren Verna


NOTA
Las imágenes son de: X X X X 


2 comentarios:

  1. Hola!! Parece un libro muy interesante por el tema del medio ambiente y de cómo no somos conscientes del daño que podemos hacer. Además las frases me impresionaron muchísimo! Me encantó tu reseña, seguí así!! Un beso y te sigo!!

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  2. Gracias, Fedra, por quedarte.
    Es un libro que se lee muy rápido y es muy ameno, espero te guste como a mí cuando lo leas. Besos

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